Estamos en presencia de uno de los mejores whiskys de malta del mundo, cuya personalidad arrolladora, no deja indiferente, o se le ama con pasión o se le odia profundamente. Lagavulin (pronúnciese en ingles como “lagga-voolin”) que significa “el hueco donde esta el molino”, remonta su historia documentada a 1816 si bien cuenta las leyendas, profundamente enraizadas en el mundo gaélico, que empezó la destilación ilegal a mediados de 1700.
Reúne las características esenciales de los Islay , pero amplificadas a la enésima potencia, de ahí que para paladares poco acostumbrados, el impacto gustativo sea una experiencia que no olvidará jamás;un poco de él es mucho, las sensaciones en boca después de su consumo perduran largo tiempo, entre bocanadas que recuerdan el ambiente marino del norte; brea, mar, yodo, sal, bruma...
Póngase el lector en situación, e imagine una destilería junto al mar, cuyas bodegas estén impregnadas por la humedad , las barricas de madera que conservan el destilado absorben, por la dilatación, el duro ambiente marino, Yodo,brea, sal, y expelen la cuota destinada a los ángeles, que hacen sonar las trompetas de alegría.
Recomiendo su consumo nocturno, sentado en el mejor sofá de la casa con un buen libro. Si puede ser marídese con un chocolate puro, las sensaciones serán indescriptibles; estamos ante un whisky poderoso, con toques ahumados y grasos, con un dulzor típico del envejecimiento en barrica de Jerez.
Boca: Tremendamente seco, recuerdos de té verde. Untuoso, aceitoso, ahumado, bocanadas de mar (notas de brisa marina), cálido, con un larguísimo postgusto, que se prolonga más allá de lo imaginable.
+ Clic en la imagen
LAPHROAIG 10 YEARS OLD
PUNTUACIÓN : 8.3 SOBRE 10
Zona: ESCOCIA / ISLAY
Tipo: SINGLE MALT
Junto con el Lagavulin, ya catado en estas páginas, constituye uno de los whiskys de malta más singulares de la zona de Islay, de tal suerte que junto con una legión de admiradores, nos encontramos con otra de detractores. Este whisky no pasa desapercibido ni deja indiferente, el que lo prueba, tanto si le gusta como si no, no olvida nunca el sabor medicinal del mismo, es un rasgo peculiar, intrínseco en él, que ha sido aprovechado por los maestros mezcladores para la elaboración de blends whiskys, como el J&B, Ballentine´s, Chivas, etc.
La destilería se encuentra en la isla de Islay, junto al mar y cerca de la ciudad más importante Port Ellen. Utilizan en la elaboración de su famoso whisky, el agua de un manantial cercano, la turba de la isla y la cebada. Mención especial merece los bloques de turba que utilizan para el secado de la malta, pues introducen un elemento característico y particular frente a otras turberas. Dado la situación de la isla, sin apenas superfcie arbórea, y ampliamente castigada por los vientos marinos, la turba cuya composición básica son desechos vegetales, lleva incorporada brezo y algas, lo que imprimirá su huella aromática en el whisky. Por otra parte utilizan barricas de roble americano que han contenido bourbon, pero solamente una vez, y estas son expuestas, en las bodegas donde se almacenan durante la maduración, a la acción de la humedad y la brisa marina. Como se entenderá dichos agentes externos, por el juego de la madera, dilatación y contracción, juegan un importante papel en el sabor final del whisky.
El que hoy presentamos, es la gama básica, pero el más vendido, dada su justa relación precio/calidad.
Notas de Cata
Color: Dorado pálido.
Nariz: Aroma de brezo, Yodo, antiséptico, con bocanadas de mar.
Cuerpo: Medio, con un toque aceitoso.
Boca: Ataque dulce y final seco. Brisa marina, ligeramente sápido, y un distintivo sabor medicinal. Recuerdos del brezo. Largo postgusto. Un Whisky original.