Espectacular en color y buena presentación. Elaborado con una syrah sobremadurada, poca producción, unas 20.000 botellas, maderas francesas y americanas, 14 meses, con un tostado alto. Demasiado dulce en nariz, demasiada extracción, demasiada maceración, demasiado tostado... Algún regaliz, tostados, café torrefacto, alguna fruta roja en alcohol, cerezas, muy compotado, grosellas y frambuesas... Falto de complejidad y elegancia. Gustará a aficionados con paladar poco evolucionado. Es un vino cansino, con poco volumen y corto de elegancia y complejidad. Lo tomé con un arroz caldoso de pulpo. |