Recientemente, me he visto sorprendido, al deambular por el Duty Free del aeropuerto de Basel-Mulhouse, con una nueva estrella en el cosmos de los destilados, y particularmente, por lo que a mí me interesa por las novedades en los whiskys de malta. No es mala idea, siempre que la ocasión de un viaje lo permita, acercarse a estos lugares pues siempre se encuentran sorpresas. La mía ha sido encontrarme con una, llámese réplica, del whisky de Shackleton denominada “Shackleton's Whisky - Mackinlay's Rare Old Highland Malt”.
Como he tenido oportunidad de comentar en las páginas de elsumiller.com, en el año 2007, en una de las constantes expediciones a la Antártida se encontró, dentro de la vieja base que ocupó el explorador polar Shackleton en Cape Royds (expedición Nimrod de 1909) una caja que contenía intacta varias botellas de uno de los patrocinadores del viaje, en este caso , un MacKinlay's Rare Old Whisky (blended). Dicho hecho, y por ser obviamente perteneciente a un personaje histórico, que si bien como explorador polar no tuvo gran éxito, la historia le reserva una plaza muy especial, la de los grandes hombres que han sido capaces de proezas reseñables, como la acontencida durante la expedición denominada Endurance.
También comenté, en enero de éste año, que el multimillonario indio Vijay Mallya (propietario de White & Mackay), había ido personalmente en su jet privado a recoger las tres botellas que le correspondían hasta Christchurch (Nueva Zelanda); así como que había dados instrucciones precisas a su master blender Richard Paterson para que obtuviera unas réplicas. Pues bien, las famosas réplicas que me he encontrado en el aeropuerto son unos Maltas, eso sí, en un estuche de madera, y con una buena presentación al módico precio de 138 €. Y me preguntaba entonces, ¿pero Shackleton no se había llevado blended?
By Javier López León