Hermano menor del estiloso restaurante Maestral. Excelentes vistas al mar y el puerto deportivo desde su ubicación, en la primera planta del Real Club de Regatas de Alicante. Cocina tradicional, que en la nueva carta copia las entradas (y más cosas) de su hermano mayor en Vistahermosa. Probablemente supone una pérdida de personalidad y tipicidad. Debería centrarse en arroces, pescados, mariscos, como el entorno reclama. Jamón ibérico, 17 + IVA, muy buena calidad, pero algo seco. Estofado de rabo, muy bueno. 8 € + IVA. Bueno, hasta el precio. Croquetas de marisco caseras, con el olor a pan rallado característico. 8 €. Buenas, pero que pueden mejorar con un poco de esfuerzo. Vieiras gratinadas, conceptualmente equivocadas. No se pueden añadir a la viera un par de mejillones y una gamba pelada. Albóndigas con sepia, "de alguna confianza". Volvieron a cocina, una pena, porque es un plato atractivo. Eso sí, no cobraron ninguno de estos dos platos. Buen detalle. Restaurante que puede ser y no acaba de ser, pese al esfuerzo de sus sibaritas propietarios. Probablemente deba cambiar algunas cosas para lograr ascender al puesto en el escalafón que Alicante le daría con gusto. El de la cocina mediterránea sin guiños a la modernidad pre tecnológica. Un repaso a la decoración, mantelería y, sobre todo, a la ordinaria cristalería, sería bien recibido. Servicio voluntarioso. Cocina que luce en lo clásico, pero navega a la deriva en los inventos. Carta de vinos correcta, a buen precio. En definitiva, un sí es no, que con ajustes, podría llegar a ser un restaurante para considerar seriamente a la hora de ir a comer. Precio medio, 50 €. |