Un corto paseo en barco, entre media y una hora nos sitúa en esta isla a apenas 8 km de Santa Pola. Buenas frituras, pulpo, Gallo Pedro o San Pedro y por supuesto los calderos y fideuás. La cocina tradiciopnal de los pescadores de la zona, bien interpretada. Sangrías y sangrías de cava, además de los gin tónics, han patentado un sistema para abrir las tónicas. Servicio amable. |